El slow life es un movimiento que se origina en Roma, en el año 1986 ante la apertura de un restaurante McDonald's en la histórica Plaza de España.Se trata de hacer las cosas de una forma consciente, disfrutando de lo que hacemos, volver un poco a la reflexión de nuestros actos. Lo ideal es replantearnos este estilo de vida en el que lo importante no es disfrutar de las cosas, sino tenerlas, trabajar más horas para "comprarnos" más cosas que no tendremos tiempo a disfrutar. Se trata pues, no de un cambio de vida, si no de un cambio de mentalidad, hay tantos placeres en lo cotidiano que las prisas nos hacen obviar que nos sorprenderíamos. Podemos viajar o hacer maratones turísticos, podemos saborear o engullir, cocinar o hacer algo para comer.
El slow life es sobre todo una filosofía, una forma de hacer las cosas, despacio, despacio y viviendo sensaciones, sitiendo y contagiando a los demás que merece la pena darse cuenta de la cantidad de cosas maravillosas que nos rodean y no pasar por encima, en una carrera sin destino que no deja huella ni recuerdos.
Básicamente la resume mi amigo extremeño cuando me dice que "es lo que llevamos haciendo toda la vida en los pueblos, y ahora os dáis cuenta en la ciudad".
En la actualidad, hay un gran movimiento en Europa llamado "Slow Food". La Slow Food International Association, cuyo símbolo es un caracol, tiene su central en Italia. Lo que el movimiento slow food predica es que las personas deben comer y beber lentamente, dándose tiempo para saborear los alimentos, disfrutando de la preparación, en convivencia con la familia, con los amigos, sin prisa y con calidad. La idea es contraponerse al espíritu del Fast Food y lo que éste representa como estilo de vida.
La vida slow no significa pasividad, sino una redistribución de nuestra energía vital hacia valores y actitudes fundamentales con el fin de alcanzar una mejor calidad de vida. Se trata de ser selectivo en el tiempo dedicado a nuestras actividades.
Todos tenemos el mismo tiempo, nadie tiene ni más ni menos de 24 horas por día. La diferencia está en el empleo que cada uno hace de su tiempo. Necesitamos saber aprovechar cada momento, porque, como dijo John Lennon "La vida es aquello que sucede mientras planeamos el futuro".Hay conquistas que ninguna crisis podrá arrebatarnos. Reivindica el placer de dejar por un instante tu rutina, buscar tu momento "slow" y detente, observa y disfruta.
Desde aquí mi enhorabuena por haber conseguido leer este mensaje hasta el final. Muchos lo habrán dejado por la mitad para "no perder tiempo" tan valioso en este mundo globalizado.
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